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SOBRE RETOS Y OPORTUNIDADES DE LA REGIÓN DR-CAFTA EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

SOBRE RETOS Y OPORTUNIDADES DE LA REGIÓN DR-CAFTA EN TIEMPOS DE INCERTIDUMBRE

La del RD-CAFTA, región con buenas oportunidades

El Ministro de Industria y Comercio resalta que la población total (incluyendo a todos los miembros del SICA) se acerca a los 60 millones de habitantes que, “con dinero o sin dinero” (como dice el mariachi), son  60 millones de consumidores. En sí mismo, esto es una oportunidad muy importante, pero hay más: Nuestras economías mantienen tasas de crecimiento económico por encima de la media de la región ALC, tenemos una envidiable posición geográfica, riqueza en activos y recursos naturales, culturales y de biodiversidad.

La región tiene capacidad para capear desafíos en la coyuntura actual. De acuerdo con el FMI la economía de la región DR-CAFTA podrá́ sobrellevar la desaceleración observada en los mercados emergentes, el crecimiento proyectado para 2016 alrededor del 4.3%, por encima del crecimiento promedio del conjunto de la región América Latina y el Caribe (0.7%, según la CEPAL). Los países con mejor proyección en crecimiento son la República Dominicana (superior al 6%), y Panamá y Nicaragua (en torno al 4.5%).

¿Dónde estamos ahora con el DR-CAFTA?

Como se sabe, el DR-CAFTA constituye el acuerdo comercial más importante, pues incluye a nuestro principal socio comercial, los Estados Unidos. Las reformas institucionales, promovidas en el contexto del DR-CAFTA, han sumado fortaleza al ambiente de los negocios en la República Dominicana. Para la República Dominicana, el DR-CAFTA ha significado valiosas oportunidades en términos de acceso al mercado internacional para una amplia variedad de bienes agropecuarios de producción nacional; sin embargo, también ha presentado grandes retos para un grupo de rubros de este sector que tienen fuertes limitaciones para competir en un escenario de apertura comercial.

Pero si algo debemos tener claro es que los acuerdos comerciales por si solos no son herramientas de desarrollo. Más bien, deben ser vistos como parte de una estrategia integral de inserción en los mercados internacionales. El DR-CAFTA ofrece oportunidades que es preciso saber aprovecharlas a sabiendas de que nos movemos en un contexto internacional que es convulso y muy cambiante. Lo que dependerá, en gran medida de las capacidades nacionales para tomar provecho de las mismas, y para sortear las amenazas.

Un vistazo a los resultados en el DR-CAFTA

El balance global de resultados del DR-CAFTA es positivo. Esto se evidencia en el hecho de que la región en su conjunto ha multiplicado por 2.2 veces el valor de sus exportaciones, desde el año 2000 hasta acá. Como se evidencia, los países que han tomado mayor ventaja en estos términos son Nicaragua, que multiplicó por 5.5 veces el valor de sus exportaciones; y Guatemala y Honduras que lo hicieron por 4.0 y 2.3 veces, respectivamente. Desafortunadamente, República Dominicana y Costa Rica son los casos que han sacado menor ventaja en el desempeño exportador global.

Sin embargo, así como evolucionó positivamente el desempeño exportador, en la otra cara de la moneda: el desempeño de las importaciones, la historia es poco o nada halagüeña. Las importaciones se dispararon con creces y a mayor velocidad en todos los países, aumentando la brecha comercial.

La República Dominicana no ha logrado sacar el mejor provecho en cuanto a colocar sus productos en los mercados de sus socios de Centroamérica.

En suma, fortalecer la capacidad exportadora del aparato productivo nacional y mejorar la capacidad para competir y exportar es el gran desafío para sacar mayor ventaja de las oportunidades que entraña el DR-CAFTA para la República Dominicana, particularmente.

Sobre el clima de incertidumbre y lo que nos pudiera tocar como DR-CAFTA

Temístocles Montás dice que en cada rincón del mundo nos hemos vuelto trumpólogos; Estamos presenciando la irrupción de un cambio de visión y liderazgo con una fuerza nunca antes vista en la historia de la humanidad. Esto así, pues sabemos que lo que está de por medio es el ejercicio del liderazgo de la más grande potencia económica del mundo: los Estados Unidos de Norteamérica. Y ya lo decía hace más de un siglo el General Porfirio Díaz, en referencia a su país: que el problema es que“cuando Estados Unidos toce, y a México le da una pulmonía”. Esto, para referirse a la influencia inmensa de la economía de ese país sobre la propia.

Habrá transformaciones, como consecuencia de las graves crisis que estamos presenciando, en una diversa y ramificada naturaleza en las más variadas geografías. El surgimiento del nuevo liderazgo en los Estados Unidos es sólo eso: la expresión más espectacular de un cambio de paradigma, en silencio durante varios años. La percepción general es que este liderazgo es el principal riesgo para la economía mundial, ya que aumenta la probabilidad de una severa desaceleración que causaría, entre otros elementos, una posible guerra comercial ya defendida por el presidente electo. En resumen, la historia continuará. Pero vivimos y seguiremos viviendo en tiempos de gran incertidumbre política y normativa, a niveles inusualmente altos. Y esta incertidumbre es el mayor riesgo que enfrenta la economía mundial.

La realidad es esa: se ha configurado un escenario de incertidumbre en la economía mundial en el que el fenómeno Trump es sólo un botón de la mayor relevancia, y que comparte mesa principal con factores como la ralentización de la economía china, el Brexit, y la subida de la tasa de interés en los Estados Unidos. A esto se añade añade una mezcla tóxica de otros riesgos geopolíticos con potencia de impacto suficiente como para turbar el sueño a medio mundo; hablamos de Irán, Rusia, Oriente Medio, el mar del Sur de China, la pujanza política del populismo en los países de la Unión Europea, y otros.

Juan Temístocles Montás

Ministro de Industria y Comercio

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